jueves, 14 de agosto de 2014

MATTY CANALES

MATTY CANALES


Tersura del ópalo y brillo del diamante
iluminaron, colorearon el vivir,
el insomnio llamó al recuerdo
y a la evidencia se tuvo que rendir.

No hay tiempo de silencio , ni apatía
si el viento te besa y acuna.
Extasis, aroma de nostalgia,
secó lágrimas, una por una.

Viviendo en hojas caídas
por la senda desconocida,
renace y late en sueños delira.
Mientras el amor hambriento, crecía y crecía.

Sabe que nunca por él será poseída
y aunque soplen vientos extraviados...
no rozará nunca, su boca.
Más que importa si está loca
y a él de por vida se ha atado.

Se rinde al eco de su voz
y acalla ansias que el recuerdo provoca,
es feliz nadando en aguas saladas,
es feliz imaginando que su piel toca.

Si existe el destino, es impredecible
como si pusiera a prueba, sensatez y cordura
poniendo al alcance de la mano.
lo que siempre esperabas
¡Para arrebatarlo en la forma más dura!

Así entre el vivir y el morir, desesperas
feroz batalla, dolorosa como la peor guerra,
sin poder alcanzarlo y ver como se aleja
escalando montañas, lejos de tu tierra.

Renuncias a su presencia
ocultando el sentir en tu pecho,
duermes con su retrato
y lo arropas en tu lecho.

Y decides seguir adelante
sonriendo insegura,
cargando la alegría y la honda pena
de amarlo a toda hora
a pleno día y en silencio,
en la noche oscura.


Matty Canales
derechos registrados
· 

1 comentario:

  1. Un poema de honda sensibilidad donde la autora hace de su dominio poético una escultura de bellas palabras...
    Cada día vemos progresos en su avanzar lírico...

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