martes, 28 de septiembre de 2010
NANCY MENDOZA
ESPERMIA EN EL ÚTERO (II)
( el vientre)
Soy
semilla
que danza
curiosa y somnolienta
en busca de luz,
Mil procesos
en mi interior,
Giros, patadas, dolor,
se confunden
en un río de agua madre
navegando en total oscuridad,
errante me dejo arrastrar
recorriendo sin apuro
esta prisión larvaria.
A millones de años
se juntan las células
y comienza el rito de la vida.
En mi ceguez solitaria
brota un latido que da ligereza
a este remedo de pez,
avanzo, me agilizo, me contraigo,
Mi mejor poema madre
lo deje escrito
en tu vientre.
Yendo al llamado del instinto primario,
siento la necesidad
de gritar,
pero lloro,
lloro mi nacimiento.
domingo, 11 de abril de 2010
ALICIA NIEVA
Oh, dulce Jesús doliente,
oh mi Jesús del Gólgota,
Jesús de la cruz a cuestas,
Jesús muerto en el calvario.
Me cuesta reconocer
en ese cuerpo llagado,
en esa faz macilenta,
en esos ojos cerrados,
aquel Niño pequeñito
que naciera en un establo
y que en Nazareth jugaba
con pajarillos de barro.
Me cuesta reconocer
en esas manos con clavos
y en esos pies prisioneros,
inertes y ensangrentados,
aquellos cansados pies
que recorrieron los campos,
y esas manos siempre prontas
para sanar perdonando.
¡Oh dulce Jesús doliente,
mi Jesús crucificado!..
Mas no te has quedado ahí,
mi dulce Jesús del Gólgota,
oh mi Jesús del Calvario.
Nada tendría sentido
si no supiera que estás
glorioso y resucitado..
sábado, 10 de abril de 2010
ELIANA SEGURA VEGA
Para apretar tus manos
y acariciar tu cuerpo ; buscaré caminos
Cortaré las sierpes. Saltaré los muros
Y aunque nunca llegue
al maravilloso éxtasis
estarás conmigo ; estaré contigo
y ambos sentiremos
que nos hemos confundido
Yo dormida en tus brazos fuertes
tus labios en mi piel saciados
viviendo el fluido de mis venas
en quietud silente
como apacible río que se entrega
al océano bravío y allí muere
como yo;
Mi sangre … en cualquier ocaso
quedará inerte
cuando el sol se apague
en el blanco-azul del oleaje
de este mar y de esta tierra
testigos-cómplices
de algo tan hermoso
que aún no tiene nombre
llamémosle
“renacer para morir…”
en un teclado, en una cuerda.,
en un sonido
que creará tu fantasía
cuando el recuerdo de mi verso
te penetre
no sólo la epidermis
sino el alma
lunes, 22 de marzo de 2010
JUANY ROJAS CASTRO
Remuevo la tierra
la dejo respirar
le doy a beber lujuria de sol
la libero de malos sentimientos
inútiles malezas
Planto el azul de los nomeolvides
el nomejuzgues ciego
el ámame abierto
y sobre mí se expande sutil polen
fragilidad de pétalos
condición de toda flor
Remuevo la tierra
la empapo de agua virginal
la fertilizo
Planto un silencio de gratitud:
florecidos están
los dos esquejes
de mi tallo
PALILLOS
Se borda con una aguja
se hilvana
se hacen mil puntos con un solo crochet
mas no se teje el amor con un palillo:
dos opuestos uno en cada mano
y tanta similitud
Dos amantes
nuevos puntos por aprender
acercamiento máximo
hasta el susurro y el grito
separación espacio movimiento
y en la piel
la delicia del roce con la hebra origen
su textura
su calor
Dos palillos
en una misma urdimbre de sutil trama
Dos en cada corrida
en cada aumento o rebaje
en el inicio y en el término
Dos
en un solo tejido
vulnerable
domingo, 14 de marzo de 2010
ESTELA SOCÍAS MUÑOZ
SOLEDAD
Del vientre de mi madre
a la intemperie.
Sobrevivo al tiempo
hecha de arcilla,
sal,
vientos huracanados
que lo arrastran todo
Cae la estación de la inocencia
y aún sola
emigro hacia la mirada
del otoño...
No encuentro refugio, puerta ni alero
donde pedir calor...
No quiero que los pájaros
se detengan en mi piel
sin vida,.
ni que las rosas se marchiten
en el polvo de mi huesos...
Devora mi ansiedad y delirio sin control
Haz de mi la esclava que pronuncie tu nombre
Antes que la noche lo lleve todo
TEMORES
Conjugo tu voz a la distancia
alimento tus deseos,
me adueño de tu ser
llenando los espacios.
Me pierdo en ti.
Soy hija de las sombras,
desde la oscuridad
me acurruco en un nudo de pieles
dibujando noches
y madrugadas...
Y llegas, me devoras en un todo,
recreas tu mirada
en mi silueta hecha de tiempo, dolores,
ausencias,
que te espera
temerosa de un futuro
en soledad...
jueves, 4 de marzo de 2010
CARMEN GRANGIER SÁEZ
Te amo sin retorno,
sin tu presencia en los bordes del sueño,
te amo en lo yermo, en lo impalpable,
sin alarde de ausencia,
sin frenesí de logro.
Te amo así, lejos de mi aliento
clamando por tu aire,
con la triste convicción de lo imposible,
con miedo a ser diáfana.
Te amo cuando miro de soslayo
esa ternura escapando de tus manos,
con la oculta esperanza
que un día me encuentres,
navegando azul por tus orillas.
CARMEN GRANGIER SÄEZ
sábado, 23 de enero de 2010
PREMURAS
(1955)
PREMURAS
¡Mira...!
Los cielos se están peleando
y la tarde se repliega arrastrando sus heridas
rojo sangre, rojo vida.
¡Mira...!
La noche se abalanza
hambrienta de sus rosas y las traga, una a una
esparciendo la penumbra.
Mira, es el momento...
Despójate de tus nombres y salta dentro del círculo:
voy a bautizarte AMOR.
Anda amor... besa y anda!
¿Qué no ves cómo nos mira el agua?
Envidiosa de mis labios
que pueden beber tus besos,
quisiera volverse lluvia
para deslizar tu cuerpo.
Anda amor... toca y anda!
¿Qué no ves cómo nos mira el aire?
Tiene celos de mis manos
enredadas en tu pelo,
quisiera ser un soplido
para acariciarte entero.
Anda amor... siente y anda!
¿Qué no ves cómo nos mira el fuego?
Pálido ante mi rubor,
tibio ante tus ardores,
quisiera tornarse flama
para crepitar de amores.
Anda amor... trepa y anda!
¿Qué no ves cómo nos mira la tierra?
Asombrada de la danza
de tu cuerpo en mis caderas,
¡Cómo añora ser mujer
a la espera de tu siembra!
Anda amor... gime y anda!
¿Qué no ves cómo nos mira el alba?
Como tú, no ha visto a nadie
tan hermoso, tan intenso,
quisiera detener las horas
y prolongar el momento.
Anda amor... lento... calma...
¡Mira!
Los cielos se han despertado
y su brillo parte en dos la cadena de tus brazos.
Dame mis ropas, ponte tu nombre y mírame...
(Deja que empape mis ojos)
El círculo se ha apagado:
date la vuelta y ¡anda!
Amanda Espejo
Quilicura / 2005
jueves, 2 de abril de 2009
MARIA EUGENIA MORGADO
(1965)
He caído en pedazos
junto a los huesos de mi Eva.
Levanto mi cuerpo,
me apego a la infancia,
pero arrancaron la flor de mi alborada.
Sacuden mi cuerpo
con las yemas rudas.
Soy la mujer con desiertos en los ojos
y boca anochecida.
Se abren mis pupilas.
Me recojo
para comenzar otra vez la vida.
DESIERTO
Corazón de mancebo asustado,
cuerpo de árbol cansino.
¿Qué vástagos de sangre oíste germinar?
Buscas el misterio de los sueños,
aquellos que naufragan
en tu arca de lágrimas.
Eres sólo peregrino sin vestigio.
Te derrumbas en tu propio vuelo
y lames tu herida,
la herida ciega de tu alma.
Recojo las cenizas de tu huerto
y un despertar pausado de noches.
CANTARO VACÍO
La boca es un cántaro vacío,
donde se queman las palabras
y se huele la nostalgia.
Es un pájaro vestido de lluvia
y estallido de noches
que desnuda el pensamiento
desflorando los temores.
Es la madrastra oculta del dolor,
el antifaz pintado de rosas
anidando huellas de mar.
Es una lánguida paloma
desvanecida en el rocío.
MARIA EUGENIA MORGADO
martes, 31 de marzo de 2009
AMERICA COMPARINI SALAS
no puedo sola con los dolores
del mundo
calmar el hambre o hacer justicia
Sukétame el alma madre
o mejor abre tus piernas
la marchita flor de tu vagina
Déjame penetrar en cuenta regresiva
para acunarme en tus entrañas
Luego cuando sientas mis latidos
ni por un segundo te conmueva la ternura
y brinca con todas las iras contenidas
para que en cada salto
fluya por tus muslos
mi sangre diluida.
LOCURA DE NOCHE OSCURA
Con su vestidito plateado
mi niña
la más lejana
la que quiso quedarse pequeña
no saber de dictaduras o guerras
Se apoderó de la noche,
la luna y las estrellas
¡Sólo para que yo sepa
que tiene con quien jugar!
PLUSCUAMPERFECTO
Si hace veinte años
tú hubieras...
yo y él ¡Nada!
Y en esta fría noche
no estarías perdido en la bruma
ni yo aferrada a la almohada
tratando de identificar
si son las notas que escapan
del compac dic
o la lluvia que resbala por
el marco de la ventana
las que humedecen mi rostro.
TOP SECRET
Los machos chauvinistas y otras yerbas
dicen que soy resentida social
(y también lesbiana)
cuando leomis versos
porque no dejo que me doblen el brazo
me quiten el puesto en la fila
ni me tiren a la lona
¡Si supieras amor mío
cómo salto y disfruto en la tuya!
AMERICA COMPARINI SALAS
sábado, 28 de marzo de 2009
SE NOS HA IDO LA POETA NELLY CID...
Ha partido Nelly Cid hacia las mansiones del silencio. Colaboradora frecuente, siempre atenta, siempre dispuesta a sacar la voz por el más desvalido...
Por tus actitudes solidarias, te recordamos. oh, pasajera dadivosa; nos duele ahora tu distancia, no olvidamos tu derroche de simpatía, tu voz afable y tu alegría. En la SECH, en el Antiguo Grupo Fuego, en el Side -ya desaparecido-, en cualquier lugar, tu presencia siempre fue grata y amable. Tranquila, casi alegre. Pero..., al escribir nos revelabas tu alma un tanto triste, tu corazón doliente:
SOLEDAD
Reinasenel silencio de mi alcoba,
yo nunca te he llamado y tú has venido
a silenciar las teclas de mi música.
A poner en mi rostro mascarillas
para que nadie sepa que has llegado
como llega el otoño y el invierno
en una nota gris que has macerado
Y tengo que aceptarte como definitiva
acompañante, que nunca has de dejarme
porque esculpí tu sombra en mis pupilas...
Fue tal como lo dijo: nunca le abandonó la soledad, cierto desencanto, esa tristeza larga y perenne
que ocultaba tras una sonrisa.
Quiero hacer bailar
mi lento corazón
solitario.
Que dance sobre la última esperanza
y desvelo
de ansiedad.
Quiero que dance y dance
hasta el final del tiempo
sobre la hojarasca.
Sobre esta sociedad
que se consume
sin vislumbrar soles.
Nelly Cid se suma a los grandes amigos que se hanmarchado poco antes: Eliana Navarro, Stella Díaz Varin, Patricia Caruti, Carmen Diaz Arriagada, María de los Angeles Solar, y otras que en este momento se escapan de la memoria, pues la pena es honda. Y el corazón se quiebra en la soledad de las poetas chilenas...
Nos afirma una mínima esperanza, querida Nelly: que nuestras amigas y amigos (Pepe Vicuña, Mario Ferrero, Carlos René Correa, José Chaponic) te habrán recibido con la más pura alegría,
en la azul estancia del Infinito....
Carlos Ordenes Pincheira.
sábado, 21 de marzo de 2009
(1932 - 2006
TRIPTICO MARINO
I
Soy un devoto más que se arrodilla
ante la omnipotencia de tus aguas,
cumple con el rictus y la plegaria
y salta como gaviota de mi orilla.
Aquí, en esta caleta, cual capilla,
pongo mis pensamientos en tus aras,
le doy luz a los patios de mi alma
y me escucho pedir con voz de niña.
Quiero vientos y sales y tu lecho
para dormir mi vieja fantasía,
y una luna que guarde mis secretos.
Quiero tejerydestejer el tiempo,
ser el barco que parte cada día
tras una secta azul para mis versos.
II
Tanta fuerza brincando por tus aguas,
tanta lágrima blanca que se esfuma
en un retorno más hasta su nada
envuelta en los encajes de tu espuma.
Tanto viejo poeta que divaga
cuajando pensamientos en tus brumas
cree encontrar la voz y tu espuma
arrojándote de bruces en la playa.
Tras el corcel bendito de tu boca
muchas almas aquí decepcionadas
se hundieron en la noche de tus algas.
Para tatuar su cuerpo entre las roca
que es mejor que vivir aletargadas,
morir para nacer entre tus aguas.
III
Se me escapó la rosa de los vientos
que traía prendida entre los labios
para esparcir aquí como incensario
mi palabra de luz y sentimiento.
Se me durmió la tarde y en su adviento
yergo mi pedestal imaginario,
hago con los naufragios un glosario
desde un blanco balcón serán absueltos.
El puerto es una flor atardecida
y yo quiero saber de aquellas vidas
que soplan con tus aguas cual veleros.
Me he de subir al mástil de la vida
para pedir a Dios que les bendiga
y les brinde su cáliz marinero.
RUTH MERINO CARRERA
ELIANA GODOY GODOY
(¿ - ? )
HAYKÚ
Olas corrigen
lo rudo de su golpe
tejiendo encajes.
*
la voz del mar
reitera con arrullos
su complacencia.
*
Tal vez, el puerto
atraiga más que el mar
y su infinito...
*
Yace tendido
el cadáver de un sueño
sobre la arena.
*
Detrás de tí
sólo un suspiro azul
es el océano.
ELIANA GODOY GODOY
Cabe señalar que esta autora dejó escritos 5.000 haykú... En vano
han tratado de imitarla algunos, sin éxito...
martes, 27 de enero de 2009
EL GRANDIOSO NORTE DE JUANY ROJAS CASTRO
Al sur del rio Loa
que te alcanza en suave beso
entre los veintitres y los veintiseis grados
latitud sur
duermes amor
el sueño de ancestrales dioses
Volcanico rugido ese primer respiro:
moldeo tu igneo corazon
tu caminar tornasolado de minerales
y esa piel
nutrida en extremos de calor y frio
Sismico tu llanto de inmenso niño huerfano
entre dos madres majestuosas
inmoviles
cordilleranamente frias
Despoblado de Atacama te bautizaron los españoles
mas el pueblo indigena ya impregnaba
tus rasgos de mistica belleza
Al sur del rio Loa
hasta rozar el Copiapo
arropado en arenas salares y piedras
te extiendes
en milenaria oracion
CENTINELAS DE LA LUZ
Esta fria noche
esas torres de alumbrado
lejanas y tristemente enfiladas
se han allegado a mi memoria
Veo su altura oxidada en camanchacas
la devocion de sus cables hilando luz
El recuerdo estila en las ventanas
y presiento una amarilla soledad
que all{a en el norte
escandila el patio de mi primera casa
Me sumerjo en la calladura de mi tierra
y su aridez
iluminada por ancianos vigias
en muda religiosidad
Desdoblada en luces de imposibles reflejos
viajo en carreteras perdidas
busco fantasmas que no oscurecen
PINO OBREGON
Solo ahora
cuando todo lo carcome el filoso costado de la muerte
entro sigilosa a una de esas grandes casas
que orgullosas lucieron ventanas y puertas
de noble madera importada
Solo ahora cuando todo se descascara
recorro las vetas de una estirpe
que con mano fiera marco la diferencia
entre los patios de calaminas
y los verdes jardines
de sus fachadas
Cruzo al otro lado
donde mis pequeños zapatos de charol
-comprados por mi padre en la Pulperia-
jamas pisaron
y no me conmuevo
nada tibio me llama
solo gotean fantasmas de sus paredes
solo escurre la misma suerte
que nos agusana
sin distincion de clases
JUANY ROJAS CASTRO
LA BELLA SENCILLEZ DE CARMEN ABALOS...
1919 - 2003
CIUDAD
Pasa una máscara:
tu cara.
Se levanta una mano:
tu mano.
En el siniestro lugar
en donde lloran niños
-hambre-
en el lugar siniestro
de los hombres
-fantasmas-
y palabras que no pueden nacer.
La garganta es un tránsito
el espejo es un tránsito
la mano levanta los adioses
y el cuello del abrigo
para no ver al lado
a los lados
atrás.
Mirar hacia adelante
para escapar a los signos de siempre:
ojos redondos del hambre
manos azules del frío.
Y máscaras.
EXPLICACION
Me estoy volviendo silenciosa
como esos ñlagartos que caminan
deslizándose sobre el tiempo de los patios.
Ando a las vueltas de la casa
con el trabajo de ir mirando las cosas familiares
que esta tarde angustiada me regresan
para que tú
mi niña
y él
vayan conociendo el mundo
en que nos arrodillamos melancólicos
mientras escuchábamos una música
que a ustedes no les dice nada
pero a nosotros nos ponía
pequeñas alas grises en los gestos.
Comienzo a envejecer
me digo
ya que me nace esta manera
de mirar
de oler
y de palpar.
La mano se hace terciopelo
se posa leve sobre lo que yo amo
y su caricia se extiende a lo que no amo
hasta encontrar la forma para amarlo.
Es tan corto
repito
el tiempo de estar de ojos abiertos
sobre esta tierra que da vueltas
gira
las veinticuatro horas
los inviernos
y demas estaciones que sabemos.
Media un mundo
un abismo
entre nuestros mundos abisales.
Cierra los ojos.
Duerme...
Yo seguire velando
niña mia
al filo de las viejas cosas
como esos recuerdos que traia para ti
en el principio de esta larga explicacion.
EL AMOR SE ME SUBE...
Como el vino
el amor se me sube a la cabeza
y me produce sudores nocturnos
mientras el reloj las dos las tres
las cinco
como si cada hora fuera un aniversario
y uno cantara arriba de las mesas
o dijera el monologo de siempre
para los parroquianos que no entienden nada
o no les interesa
porque las ciudades melancolicas
procrean muchos seres como yo.
Pero el amor se me sube a la cabeza
y regreso en zig-zag sobre mis pasos.
CARMEN ABALOS
domingo, 18 de enero de 2009
PATRICIA TEJEDA, LA HIJA DEL MAR . . .
(1932)
SOBRE ESA ARENA
Que nocturna vigencia, qué clausura,
jasmín del mar por aires resbalado
dilapida el destello que ha sellado
la luz de dentro por la luz futura?
Qué es alba, que no es, que es limadura
de noches claras sobre el pez plateado,
no ya luna, si, viento deshelado
sobre remos de sal por agua obscura.
Allí la playa donde el agua suena
por inventar sonidos bajo llave
abriendo nuevas luces en la mano.
¡Ah, si de noche andar sobre esa arena,
el pie descalzo por lo frío y suave
habitando las olas del verano!
CLARA ESTACION
Entramos al otoño por un sueño
de lentos, altos barcos pensativos
hacia un bosque de mástiles cautivos
del agua azul al soplo ribereño.
Entramos por el alto y solo leño
que se mira en dos cielos sucesivos
sin saber, por dos causas, los motivos
que el mar sea cielo o solo sueño.
Es la clara estación, vela dormida,
nido de agua, rescoldo frío y lento
donde arde la ola viva pero presa.
Y fue este doble cielo sin salida
donde el mar hundió al mar al no hallar viento
y el mástil fue ya un cirio y sin paveza.
OLA
Y verde, azul y clara y limpia y pura
y alta y nieve y lejos, verde y mía,
lanza de espuma, espada de alegría
contra el pétalo intacto, rosa dura.
y grata y luz, sonora arquitectura
y escala y vidrio y ala sobre el día,
ola de pronto transparente y fría
derribada en su propia arboladura,
y pez metal del viento luminoso
y otra vez, ayer, remonta, suma,
salpicada gaviota, agua ahora,
y otra vez y otra vez y nuevo y gozo
y embestida sin término de espuma;
arpón del mar para cazar la aurora.
PATRICIA TEJEDA
sábado, 6 de diciembre de 2008
GRANDES POEMAS DE MARUJA TORRES
1930 - 2003
A UNA NIÑA QUE MURIO EN EL MAR
Eras entonces un tierno rumor de la vida,
dos pupilas ensayando la primera mirada
Eras el Ser y la Esperanza
en el puro umbral de tu destino.
Era entonces cuando jugaban en el agua
sin que todavía te hirieran sus designios mortales.
Pero ya estaba escrito
y la primera sal de tu muerte aguardaba...
¡Cuántas mareas esperaban
la triste ola de tu sangre!
Peo, ¿cómo olvidar tu piel de antiguas mariposas?
¿Cómo olvidar tu infancia y tu canción sencilla?
¿En qué ventana, en qué camino,
en qué ingenuo rincón provinciano
quedó aquel sueño tuyo inacabado?
Yo, que aspiré el ciego aire de tu muerte,
¡aún no lo he sabido!
Yo que busqué en la noche
entre la amarga sombra tu última huella,
¡aún no lo comprendo!
Y ni siquiera he tocado tu minuto postrero.
Aquel instante de tu mirar enloquecido;
aquel instante del viento nocturno
pegado a tus cabellos en salobre despedida.
No, no lo he comprendido:
y allá estás ahora con tu aliento de sal
entre los labios,
y un puñado de algas en las sienes heridas.
Acaso porque de niña jugabas con el agua
y entonces no sabías
que desde el agua,
ya te miraban los implacables ojos
del Destino.
ESTA NOCHE
Esta noche la lluvia toca por vez primera
un rostro tan amado y perdido en la sombra.
No, no es posible que la lluvia
deshaga esa sonrisa.
No es posible que destruya ese ámbito leve
que contiene tu nombre.
¿Dónde está el bosque encendido de bellotas?
¿Dónde tu mano
y el corazón batiendo su apasionado tambor?
Hay un silencio agudo
que destroza mi alma hasta morir.
Un salvaje sonido de sales penetrando en mis huesos
y este torrente atroz del "nunca más", ahora,
¡sin cansancio, sin tiempo, sin ti!
¡nombrándote siempre!
Y mis palabras resuenan en la lluvia
con esta transparencia terrible,
en esta ausencia.
Esta es la muerte. Lo sé.
Pero la lluvia dice amor inútilmente,
porque el amor ya no es aquel sonido tierno
como un pórtico que se abre
hacia la primavera.
Es esta voz que dice amor
mientras la lluvia inventa pasos
y formas y vuelos increíbles.
Caen los nombres frágiles del amor
como flechas perdidas.Todos los nombres del amor
y aquellas flores tan azules,
aquel traje amarillo de un verano,
la piel pegada a los dedos
como castañas recién nacidas en la lumbre.
Ahora sólo queda aquel sonido tuyo
que va disperso por el mundo,
el cual sigo ciegamente.
Esos tus pasos perdidos en las calles,
en el viento, en la arena
de alguna playa que nunva vi contigo
pero que supo de mi nombre.
Porque tú siempre me nombraste,
tú siempre me guardabas como un silencio
que sólo a ti pertenecía.
Tú atesoraste mi nombre
para decirlo a veces cerca del agua
cuando nadie sabía que me nombrabas...
cuando nadie sabe nada...
porque nadie sabe nada de nada.
Y porque el mundo es algo muy extraño,
por eso, ahora, en esta esta lluvia, te digo que la muerte
no es sino el hilo perdido de la vida,
el hilo de tus días y de tus noches,
y de tu sangre que latió al unísono con mi sangre;
el hilo que guardo aquí en mi mano
y que no soltaré nunca,
porque este amor es una historia demasiado bella
para ser olvidada.
MARUJA TORRES
miércoles, 18 de junio de 2008
LA MARAVILLOSA ELIANA NAVARRO
1920 - 2006
BARCAROLA
Como el sol,
y nos rodeaban.
Como El mar,
y nos rodeaban.
Iban cerrándose en finos círculos
y de todos los seres nos alejaban.
Quríamos huir. Nos estrechaban.
Gaviota, sal, orla de espumas,
música bárbara.
Las manos no eran manos.
Eran coral o llama.
El silencio se hacía predilecto.
La voz no contenía la palabra.
Acaso alguna vez volvamos
a encontrarlos,
-como el sol
como de llanto.
los círculos del sueño,
y nos parecerá que no existieron,
que fueron sólo una mirada,
la huella de la espuma
que la ola dejo sobre la playa.
SOMBRA
Va surgiendo la sombra sobre la tierra inerte.
En el valle silente hay un temblor de frío,
mientras cunde entre el bosque una angustia de muerte
y una quietud extraña se cierne sobre el río.
Los álamos elevan, cual fantasmas gigantes,
crispados de dolor, los brazos ateridos,
y en ademanes trágicos, mudos y suplicantes,
los matojos huraños son enanos dormidos.
Va surgiendo en mi alma una angustia indecible...
En la penumbra amiga siento que alguien me nombra:
Siempre esa voz extraña, dulce e imperceptible.
Una voz, un recuerdo... Siempre, siempre la sombra.
SALMO
Aquí, junto a esta puerta,
aquí llamo llorando.
Aquí sin cuerpo llego,
perdida de mi misma,
perdida de mis pasos,
de mi voz, de mi alma,
con un sabor de muerte
entre los labios.
Y tú tienes un verbo sin palabras,
una luz cegadora,
una sombra que es áspera,
un hálito de nieve,
un tiempo todo llagas.
Y estoy aquí llamándote,
como la frágil caña
cuya ceniza un soplo desparrama.
LA FLOR DE LA MONTAÑA
a mi hermana Raquel
He mirado la flor de la montaña
solitaria crecer en la espesura,
única en el fulgor de su dulzura,
dócil al sol, rebelde a la cizaña.
La sierra de alma bárbara y huraña
al sentirla nacer, se transfigura,
como si en esa frágil estructura
ardiera todo el fuego de su entraña.
La envuelve el viento en lumbre de pureza.
El agua que la besa es más profunda.
Todo se hace más hondo en su belleza.
Nacida desde el sol en alto vuelo,
un hálito de ensueño la circunda:
junto a su cáliz se detiene el cielo.
ELIANA NAVARRO
